24 palabras que oirás cuando te vendan un TPV. Aquí están sin humo.
Nadie debería tener que aprender jerga para llevar su tienda. Pero como te la van a soltar igual, mejor que sepas qué significa cada cosa y por qué te importa.
Es el código único que identifica cada producto y cada variante. Si vendes una camiseta en 5 tallas y 3 colores, no tienes un SKU: tienes 15. Es lo que permite que el stock sea exacto.
Las unidades que ya están vendidas o reservadas pero todavía no han salido de tu tienda: un pedido online por preparar, una reserva de Click & Collect. Están en la estantería, pero no las puedes vender. Ignorar esto es la causa número uno de las sobreventas.
Vender algo que ya no tienes. Pasa cuando tu tienda física y tu web llevan cuentas distintas del mismo stock. Acaba en una cancelación, una devolución del dinero y, con suerte, solo una reseña regular.
Cuántas veces vendes y repones un producto en un periodo. Un producto de alta rotación es dinero que se mueve; uno de baja rotación es dinero parado en una balda.
El momento exacto en el que hay que hacer el pedido al proveedor para que llegue antes de quedarte sin stock. No es lo mismo que el stock mínimo: el punto de pedido tiene en cuenta lo que vendes al día y lo que tarda tu proveedor en servirte.
El umbral por debajo del cual quieres que salte una alerta. Es el número que tú marcas; el punto de pedido lo calcula el sistema a partir de él.
La diferencia entre lo que te cuesta un producto y lo que lo vendes. Si no tienes el coste actualizado en tu sistema, tu margen es una suposición, no un dato.
Que un cambio viaje en los dos sentidos: vendes en caja y baja el stock de la web, y entra un pedido en la web y baja el stock de la tienda. Muchos sistemas solo sincronizan en un sentido y lo llaman igual.
Comparar periódicamente lo que dice tu sistema con lo que dice tu tienda online, y corregir las diferencias automáticamente. Es lo que evita que un fallo puntual se convierta en un descuadre permanente.
Cuando tu web no responde, el cambio no se pierde: se guarda y se reenvía solo hasta que entra. Sin esto, cada caída de tu servidor te deja un descuadre.
Vender en varios sitios a la vez (tienda física, tu web, Amazon, Instagram) tirando todos del mismo inventario. Si cada canal tiene su propio recuento, no es multicanal: son varias tiendas mal llevadas.
Tener varias tiendas o almacenes, cada uno con su propio stock, y poder mover mercancía entre ellos con traspasos que dejan traza.
Mover unidades de una ubicación a otra. Sale de una, entra en la otra y queda registrado. El total nunca cambia por arte de magia.
Sistema de gestión de almacén. Organiza el almacén por zonas, pasillos y estantes para que cada producto tenga su hueco y preparar un pedido no sea una búsqueda del tesoro.
Recoger los productos de un pedido en el almacén. Un buen sistema te ordena la lista por el camino más corto, y eso es la diferencia entre preparar 10 pedidos a la hora o 25.
Una forma de segmentar clientes por tres cosas: cuándo compraron por última vez (Recencia), cuántas veces compran (Frecuencia) y cuánto gastan (Valor monetario). Es la manera más simple de saber a quién cuidar y a quién recuperar.
Lo que gasta de media un cliente en cada compra. Subirlo un 10 % suele ser más fácil y más rentable que traer un 10 % más de clientes.
Comprar online y recoger en tienda. Te ahorras el envío, reduces devoluciones y, sobre todo, el cliente vuelve a entrar por tu puerta.
El sistema de la Agencia Tributaria española que obliga a que los programas de facturación generen registros no manipulables de cada factura. Si facturas en España, te afecta.
Agrupar unidades por su fecha de caducidad para saber qué hay que vender antes. Imprescindible en alimentación: lo que no se controla, se tira.
Cuánto vale lo que tienes en la estantería, a precio de coste y a precio de venta. Es el dinero que tienes inmovilizado y casi nadie sabe cuánto es.
Que puedes repetir una operación sin que pase nada raro. Aplicado a una importación de catálogo: si la relanzas, no te duplica los productos. Suena a jerga, pero es lo que te salva de un desastre.
Un porcentaje que algunos programas se llevan de cada venta que haces. No confundir con la comisión de tu banco por pasar la tarjeta: esa es inevitable, la del software no.
El programa donde vive toda la información de tu negocio (stock, ventas, compras, clientes) en vez de repartida entre el TPV, un Excel y la libreta. La clave no es que lo haga todo, sino que haya una única verdad.
Dinos cuál y la añadimos. Escríbenos a admin@foxta.app.