Las cosas que haces todos los días, hechas sin que tengas que acordarte.
Monta reglas con condiciones y acciones: si un producto baja del mínimo, propón la compra; si lleva 60 días sin venderse, rebájalo; si entra un pedido grande, avísame. Con plantillas listas por sector para que empieces en un clic.
Sin programar nada. Eliges la condición y la acción.
Cuando un producto baja del mínimo, te crea la tarea o te manda el email.
Si algo lleva X días sin rotar, Foxta le aplica el descuento que tú decidas y lo publica en tus canales.
Ante una rotura próxima, prepara el pedido al proveedor con la cantidad calculada.
Si ninguna ubicación tiene todo, lo divide entre almacenes y reserva el stock de cada parte.
Cambia la tarifa, las condiciones o el comercial de un cliente cuando se cumple una condición.
Email a ti, a tu encargado o a un webhook con lo que acaba de pasar.
Condición, acción y listo. Con ramas si hace falta.
Los flujos admiten ramas de verdad: si se cumple la condición, una cosa; si no, otra. Y puedes dejar acciones en modo propuesta, para aprobarlas tú antes de que se ejecuten.
Empieza con lo que ya funciona en negocios como el tuyo.
Rebaja progresiva de temporada, aviso de tallas agotadas y reposición del básico.
Aviso de caducidad próxima, rotación de lotes y reposición del producto estrella.
Punto de pedido por proveedor, reactivación de clientes y control de novedades.
No. Eliges la condición de una lista, eliges la acción y guardas. Si quieres, empiezas por una plantilla de tu sector y la retocas.
Solo si tú lo decides. Cualquier acción se puede dejar en modo propuesta: Foxta la prepara y espera a que la apruebes.
La desactivas y ya está. Todo lo que hace un flujo queda registrado, así que siempre puedes ver qué se ejecutó y por qué.
Sí. Una de las acciones es llamar a un webhook, así que puedes enganchar Foxta con lo que uses.
Guías prácticas para que tu tienda física y tu tienda online dejen de pelearse.